lunes, 29 de septiembre de 2008

Al Negro

La pucha, nunca creí que no estarías.
Nunca imagine el mundo, nunca soñé el mundo, nunca sentí el mundo.
Estabas ahí, escribiendo y dibujando.
Y simplemente esperábamos.

Que lo parió, y te fuiste nomás.
Me ví tomando mates, te vi sentado con Mendieta, nos vimos charlando.
Y estábamos acá, como buenos amigos.
Y sólo charlábamos.

Negociemos, no es justo que te hayas ido.
Prendí la radio y lloraba, compre el diario y solo tinta negra.
Pero si nadie quería, ¿por qué?
Y todos en apnea.

Cosa e´ mandinga, si nos hacías reír tanto.
Porque me regalaste una sonrisa, porque aprendí a leer entre líneas,
Porque te esperaba cada domingo, porque eras amigo sin conocerte,
Porque me enseñaste a que no son malas
Y hoy quiero usarlas…
La puta que lo parió, ¿porque vos?



Si hasta te fuiste el 19, para que la mesa de los galanes siguiera en pie el 20 y te hicieran honor.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Pequeño ensayo sobre literatura

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales, eso nadie lo puede negar.

Esto es literatura escrita con letras digitales

sábado, 8 de diciembre de 2007

Lisa y llanamente te equivocaste de pez

Lisa y llanamente te equivocaste de pez, porque el pescado apesta y la apuesta no era por bichos de río, te dije la otra vez, esta es en serio pero te lo tomaste como más te gustó y eso no va en la lista. En el funeral de Carlitos te reías, sin parar y para colmo Carlitos ni una mueca hacía. Ya se que vos tenés los chistes en la punta de la lengua y es mejor que no lo tengas atrás de la boca porque estarías atragantado de tantas espinas de pescado. Pescador, Pescadería La Confianza, aquí en la esquina de su barro, pescador. De ilusiones y maldiciones, porque no podes ser otra cosa vos, bacalao sabroso de mar y Entre Ríos, tal vez porque se veló el rollo y el velo de la novia no era blanco, negro tampoco pero el verde le queda mejor con esos ojos color café: “mozo, un cortado por favor, sin crema, gracias”. Ah, me olvidaba, sacate el anzuelo que no queda bien que lo uses en la mesa, vos sabes que las reglas de la buena conducta son así, o haces conducta o te vas a estudiar cantitos de cancha, “pescador, ole oleeeee, en la esquina de mi barrio, ole oleeee, con merca y salmón, ole oleeee” y dale salto y salto entre pescado y pescado así safas del descenso, porque una cosa es ir al río a pescar y otra es pescarte un flor de garrón si te tiran al río desde la escollera, más si tenes puesto ese trajecito marrón hermoso y no de mozo, esos usan negros con moños también negros, oscuros nunca, eso queda para las viudas de chalinas afeitadas y olores a jazmín.


Ayer te llame y no contestabas, después una señora muy atenta me dijo que estabas ocupado y que en el río no hay polución, debe ser por esos pececitos amarillos, a lo mejor no tenía las aletas fritas con aceite berreta pero que está dentro de los precios de la canasta básica y básicamente son más accesibles que el salmón, viste, ese es caro, por eso le damos a la bolsita con algunas achuras de merluza linda y varonil, escurridiza y bailantera, de esas que no vienen en los paquetes de chizitos pero sin andan en la crema. De afeitar, ni me hables, ese pez tenia las escamas tan largas y duras que me quedó ardiendo en la cara y en el estómago, debe ser por ese aceite, si, si. Ya lo creo, otra vez en economía de guerra aunque no tengamos más cañones que el cañoncitooooo oooo oooo. Deja ese falsete para la cancha y veni a ayudarme con la canilla que no sale agua y no puedo lavar este bagre, puaj, tiene bigotes, barbas animal, eso no tiene hojas para afeitarse ahí, ni tampoco publicidades con los mejores peces de año. ¿y cuál serían?, no se, para mi que no se lo merecen ninguno de los dos, ni tres, porque el cuarto me costo mucho conseguirlos y es más sabroso que el cuarto delantero, ese no tiene jamón y no juega con enganche, por más que se enganche con el anzuelo triple que tiene esa línea ¿Tiraste una línea hoy? No, todavía no, pero recién se calmó el agua y seguro que no va a hacer frío, prepará el mate que hoy estamos de suerte.

jueves, 1 de noviembre de 2007

El cosmos esta partido

El cosmos esta partido, en dos o en tres, ni idea, pero de esta parte estamos a salvo, en el otro, sos "del otro lado de la vía", láctea, ¿ni idea? yo vivo por Callao, me llevas? claro que si, solo si me decis que pensaba Kubrik cuando escribia con milanesas y papas fritas el famoso Código Civil, siempre y cuando dos por tres no llueva y el perro de la vecina no tenga olor a mojado, la vecina de mi cuadra, ella si que es buena, es capas de visionar el futuro para todos, con solo dos milanesas de pollo, claro, las cartas también, pero las tarareo el perro y desvaneció. ¿La vecina?, no che, Alfredo, es que escribia cuentitos de amor sobre el sillón esmerilado de la ventana trasera, esa que es frígida y tímida, pero que nada tiene que ver con la esmeralda, esa si que brilla y no es una estrella de esta galaxia, si si, de este lado de la vía, del otro es el ocaso y Alfredito es un poco celoso de eso, si será cosa de mandinga, ahora que el trabajo escurria sus falanges, el perro a la vuelta de casa se levo el diario del señor bien, el que toma cafe con buñuelos, puaj, sin manzanas no los hace la vecina, bah, la abuela, ella es buena pero a la cocina le escapa, de in viraje cortito y efectivo es capas de abrir un paquete de galletitas de chocolate, mmmm que rico!! pero me caen un poco pesaditas, sobretodo en el marote cuando tomo mates en la vereda de la esquina, cual? Callao nene, Callao y 9 de Julio, no es mi esquina preferida pero queda de este lado de la vía, bah, cerca de mi casa. Y no hay peor cosa que escuchar folk leyendo un libro de amor, romanticón viste?, porque la abuela hace lindas masas pero nunca me presento a su nieta, seguro que el perro también la tarareo, o tarasqueo, da lo mismo, más si es vecino y no baja la musica, pobre, a Octavio le costo caro ese cd de heavy que el nene le regalo a la abuela, imaginate saltando con el balcón por la ventana que da por Callao, no al frente, al costadito, pero de ahi se ve mi esquina, la que todos elegimos los días de lluvia pobre y granizo dormilón.

Manejo las riendas de mi caravana

Manejo las riendas de mi caravana pero no puedo parar, cifro las coordenadas y nada, todo sigue igual que ayer o anteayer y no recuerdo si me ataca el tiempo a través de esta ventana que no es transparente ni lúcida, es gerundio y vos estas muy lejos frívolamente sentada detrás de la catrera y por delante de tu desaliñada camiseta que quitaste esa noche en donde dejaste la maleta sobre el alfeizar y estaba húmedo. Regresaste más luego del infinito y estabas a la vuelta de casa sin saber, estar o no estar, las tijeras me impiden llegar y vos querés mandarinas de la verdulera que usa el pelo recogido y con redecilla, masilla le hace falta a la pared que se ve desparpajada de golpes ineptos y rompenueces que no llegan a Navidad, seguro se las come Osvaldo en el camino (viejo chanta). A la pared no la construyó él, pero tampoco la quiebra, si la desmantela tomando prestada su alma y su sonrisa ¡¡¡¡ ¿¿¿Cuántas veces vi llorar a esos ladrillos???!!! Muchas, tal vez pocas pero estoy seguro que era muy opaca y sin la euforia de años atrás pintada de verde seco, verde será el color de la esperanza, pero el seco ni lo es del pobre viejo desmantela-almas-opacas.


Dime ya, ya. Ya viene el barco y el tren está barato aunque tarde un rato más y no salga de su línea (¿Cuál es la que tengo que tomar para llegar a tu casa?) y la desaliñada raya de tu cabello hace juego con los botones de tu camisa sin alma y con turrones de gala que no son iguales a los de Año Nuevo, pero vos vestís bien para ese día tan imprevisto en los mapas biológicos, tan inserto en bolas de cristal avejentadas y almanaques que añoran juventud. Y la luz esta apagada ¿la prendo? ¿o preferis la oscuridad? Obscuro esta allá y abstracto es el arte, de romper nueces no se si lo llaman arte pero arrojarlas al río en época de canciones en francés, es una fija.


Salto y me elevo, sobrevuelo y vierto mi antigua esperanza (ya no de color verde seco) en un rapto de poco plectro, soy muy eléctrico decís, pero para mi vivo de apnea en apnea y mis pulmones están fastidiosos de ese smog que expulsa la cañería. En el río no hay tanta polución y los bosques están dulces, tal vez porque no duermen y no andan de acá para allá. Hasta conciben nueces de sabores dispares y personifican y esbeltas son las barbas de ahí. No hay posibilidad de reinventar lo inventado, conservemos el abrelatas que nos puede servir si se rompe el cascanueces. No es robar una sonrisa inspiradora pero si la idea fundamental de la educación denunciera en cantatas y colgantes poco brillosos. El fuego quema más ¿y que quema sino es el fuego? Que desliña petulantes regadíos de alerces y cedros, segregadores de la belleza impúdica de la contaminación. Hay que aprender a descifrar apáticos llantos y aullidos que descomponen esa partitura especial de la que tanto hablas, que tanto abucheas en las esquinas verde-seco-pobre-de-esperanzas. Será mañana el otro día pero no quiero ir a buscarlos, dejaré que venga solo por el camino pedestre de tu cabellera ¿querés un peine? No tengo drama en prestarte uno y devolverte ese pasmo de alegría y borrachera que bien habla de la pared y sus sentimientos. ¿Alguna vez te dije cuanto esperé tus sentimientos? Posiblemente, pero queda la esperanza mas verde y que los árboles ni llegan a proporcionar, aún la espero tras la ventana que ya puede estar más cristalina y no me lleve a lugares recónditos y cante el piedralibre a tu ajada figura. No juegues a las escondidas al alba, es peligroso en los montes de tus pensamientos y el sueño suele ser ruin con los rayos de tu febo (¿serás mi sol?). Falta varios campanazos para el este y tus narices siguen frías, como la pared en tiempos modernos y sin embargo las ansias carcomen mi escucha ¿estarás dispuesta hoy?.

martes, 30 de octubre de 2007

Otra vez

Otra vez, el ruido inconfundible del eterno golpeteo, golpea, cruje, corta y entreteje millares de pánfilos botones que no quieren vagar. Divagar si, todo el día y sin necesidad de pasar por los rápidos pagos de la edad moderna que atrae sangrientos hombres encapsulados en botellas mínimas de papel, alguien me dijo que no existe más, que se fue una tarde silbando bajito y se perdió en el horizonte. Fin. De acá! Yo no me voy ni loco así, por lo menos debería hacer una celebración, canapé de por medio a la orilla del río, con el cantar de los gorriones y la madreselva a punto de dormir.


Otra vez el sucundun del meneo, el fraseo, el repiqueteo, el entonao que quiere cantar en inglés y solo balbucea carritos de supermercado, vacíos por supuesto, llenos a penas lo podemos manejar con las rueditas a pleno. Anoche me jugué un pleno y de lleno que le pifié, hay que tener suerte para pegar un carrito lleno y de mercados gigantes con olor a jabón en polvo, mucho más. Más que el lavarropas a control remoto de la señora esta, se baja y deja toda la responsabilidad a un pobre muchacho recién salidito de la fábrica ¿y si se corta la luz?.

Otra vez el amarrete cerrando el paso, camino no hay, acera tampoco, no es poco el drama que hace la vecina por los ladridos de esta máquina que sigue rotando, girando, explotando. Lo denunciaremos, el país no se hizo con gente honesta y dispuesta a trabajar, claro que no, apostadores de carritos llenos y vacíos eran, otra que los cubitos de manteca para la sopa de la noche, hasta la madrugada se quedaban. Y así y todo mira como dejaron la tierra, lisa, plana, planicie que se llena de agua por enésima ves y Carlitos ni se preocupa ¿para qué? Ya vendrán tiempos mejores.


Otra vez te pise, no podemos bailar, levitar, escrutar, eructar y besarnos a la vez, nos dedicamos a hacer las compras, o hacemos fraude al agua de las cañerias del mercado, no señor, los chinos están a la vuelta. Y claro, la vuelta es allá y esta acá nomás. Casablanca es el único lugar lindo para morirse, pero para ir acá cerca esta siempre el super de los chinos. Y para volar a África cuesta un poco, un poco más que los changuitos llenos y dos boletos de lotería.


Otra vez, aca, sentado y erguido, sedentario y febril, abominable y petulante. Anda buscado la ropa del lavadero y después tirate a descansar. Es momento de ayunar, la cama espera aún vacía para vacilar. Vacilante vacilado abre fuego sin parar ¿y si mejor nos vamos a acostar?

miércoles, 10 de octubre de 2007

Padre de los bocaditos

Padre de los bocaditos de azúcar y ron, mezcla altruista de mentira disoluble y cambiante, fácil roedor de los platos domingueros, Cachilo es una as de la falluta perfidia del amor de esquina, cambiante como semáforo, una vez sí, una no, pero nunca sabiendo cual es la posibilidad que va a tocarte en la próxima esquina, ¿la del amor? No no, esa queda calle abajo, donde los negritos juegan a la pelota y el canillita no llega a repartir los diarios, diario trabajo de una página en blanco, dicen que es un síndrome, yo no lo creería así, porque no puedo comer esas cosas, arrolladitos, tartas de interior goloso y retacón, carne fileteada y en filigranas, pero que no tenga sal!!! Sino, mama mía, el zapallito del medio día no me va a traer el diario donde leo las noticias fúnebres y la economía, como me divierte esa sección, a mi y a Cachilo, el no las entiende, pero se ríe sin parar. Sin parar y a trocha y mocha, la bebida no se enfría y yo tengo que ir al super, ahí venden buenas heladeras enfrianlotodo y seguro que voy a poder llenarla de sanguchitos, Padre? No, por supuesto que no, no doy nada por supuesto, eso es para el pobre Cachilo, el que ríe de la economía y el autito que tenía se lo magullo la piedra, viste, el granizo de los otros días, esos que no trae el canillita pero que son tapa del diario.


Dicen que hace tiempo nadie espera en la vereda del frente, claro que no, sino el colectivo interurbano dejo de repartir su recorrido, y eso que el canillita sigue vendiendo los sanguchitos de jamón y mermelada en la misma parada, con carteles de políticos con fotoshop y shopping de fotos, que no es lo mismo, aunque no lo creas, Cachilo sabe la diferencia pero nunca me la contó, ¿será por eso que se ríe sin parar cada vez que la luz de la calle alumbra esos ricos y nauseabundos requechos de chicos por las noches y con copas de más. Y bueno, yo también fui joven y escuchaba las mismas canciones que hablan del amor, la otra vez las volví a escuchar después de un show, y la verdad es que no las entendí porque había mucha gente hablándome y no entendí nada porque me convertí en un souvenir. Cahilo sonríe, se ríe de mi, me deja parado, mal parado y en la parada de colectivo, ahí viene el 115 y no va a parar, porque la otra vez no escuche bien las canciones de amor de los años pasados y me quedé sin tomar el colectivo, era obvio, una mujer me distrajo, me convirtió en souvenir y no me escribió ninguna canción.


Se fue con el estómago lleno, allí viajaban el jamón y las tartas saladas, esas que no me gustan si tiene huevo relleno arriba, “arriba” me dice el colectivero y pongo pie en el escalón que tiene arena (seguro viene de la playa, pensé), pero no, venia del jardín de la abuela, pobre, me dejo los sanguchitos arriba de la mesa y me los olvidé. Arriba le digo al chofer, arriba suyo esta el dinero del pasaje, mientras el huele a jardín y no a perfume caro, no es una buena postal, pero por lo menos tiene color, calor sentí cuando recordé a Amelia, la chica fuera de serie que se llevo el pan de azúcar para Bolivia y no lo trajo más, que lo iba a traer si no hay más parada de colectivos, ¿donde? En Paris Etulain y Rafael Reta, claro, sino se cruzan como puede haber colores olorientos y mal hablados. Che, el domingo hay elecciones, pero no se a quién votar, mejor dejar eso para los que saben, mi amor, aunque me sienta mejor y me desnude, no quiero, me voy a tomar un avión, hasta las canciones me lo dicen, pero yo la espero otro día mas, seguro se paso de largo y llegó a la otra cuadra, el porvenir esta cerca y crece torcido, es por el tolueno me dice Cachilo, “cashate” le replico, pero el no me escucha, esta leyendo los fúnebres y comiendo los sanguchitos de la abuela. Necesito un pulmón, pero Cachilo ya está leyendo economía, y ríe, ríe y ríe.